martes, 27 de marzo de 2012

La adolescencia...¿Perdida?


Siendo yo misma una adolescente, puedo darme cuenta que la mentalidad de los adolescentes de ahora es muy diferente a la de los adolescente de hace 10,20 o 30 años. No es solo porque las modas van cambiando, eso se puede asegurar.

Sinceramente no sé si esto sea un cambio para bien o para mal, pues, a pesar de que en la actualidad los adolescentes son de mente más abierta: lo cual es algo muy bueno pues nos permite absorber y asimilar todo lo que curre a nuestro alrededor de manera más sencilla; algunas veces esa facilidad de decir las cosas puede resultar incomodo para otros.

El día de hoy 26 de marzo de 2012 me paso algo peculiar en la zona en que vivo, no fue un accidente de tráfico, no hubo ningún herido y no salió en las noticias; aún así me parece adecuado comentarlo pues tiene mucho que ver con el tema que estoy tocando.

“Me encontraba caminando por las tranquilas calles de la colonia Providencia cuando de pronto, no muy lejos de donde me encontraba, había un grupo de muchachos como entro los 14 y 17 años. Al pasar puede escuchar algunas palabras de su conversación “incesto”, “sangre”, “embarazo” no me pereció tan difícil saber de lo que hablaban; al principio me pareció algo enfermo y luego simplemente lo dejé pasar.”

¡Lo dejé pasar! Y no porque fuera algo “perturbador” si no porque pensé: “bueno, cada quien”. Ahora que lo pienso, me doy cuenta que no solo yo “dejo las cosas ir”, somos todos los adolescentes así, ya muy pocas cosas nos parecen extremadamente inusuales.

Imaginemos a un adolescente de hace 30 años, va caminando por la calle y le sucede lo mismo que a mí. ¿Reaccionaria igual que yo? ¿Con indiferencia? Tal vez si, tal vez no. Usted mi querido lector ¿Qué opina?